Cuanta ternura sentirlos junto a nosotros, de bebés, son UN REGALO DE DIOS, de chiquitos, con sus mañas insoportables, a veces, nos llenan de una ternura...Adolescentes ya, Debebos amarlos mas y estar firmes para guiar su sendero. Hombres. MIRAR como el tiempo desliza las hoas y ver tambien como se volvieron niños, en sus hijos. NUESTROS NIETOS. DIOS los BENIGA SIEMPRE.
Hoy niña también saqué a pasear mi infancia, y de la mano recorrí lugares donde fui feliz...
No hay comentarios:
Publicar un comentario